jueves, 25 de noviembre de 2010

DERRUMBE DE LOS PILARES 
II PARTE
Decía en el artículo anterior y para abreviar, que Alvaro Uribe edificó su programa de gobierno con base en tres pilares; Seguridad Democrática, Lucha contra la Corrupción y contra la Politiquería. Me referí al primer pilar en el que tuvo aciertos y reconocimiento de propios y extranjeros pero que definitivamente dejó su huella negativa histórica en los otros dos, sin conocer aún las dimensiones que ha alcanzado los escándalos de corrupción y como un caricaturista de la Revista Semana denominó, con sus "pollitos en fuga", refiriéndose a los funcionarios del pasado gobierno que ahora para no enfrentar el peso de la ley se han dado a la fuga pidiendo reconocimiento político en el exterior. 
Respecto a la Lucha contra la Corrupción, durante los ocho años en el poder Alvaro Uribe no movió un solo dedo para que este flagelo que sitúa a nuestro país dentro de los primeros de América y que genera tanta desigualdad al no poder el Estado afrontar como debe los compromisos sociales que demanda la Carta Fundamental, y  no lo movió por una potentísima razón, él genero deshonestidad en su reelección, no solo en la financiación sino aprovechando  la ignorancia de dos conservadores, Yidis Medina y El tonto de Teodolindo Avendaño para que torcieran sus convicciones, de ahí que a los conservadores les haya ido tan bien burocráticamente pero que ahora deben responder al igual que su jefe por los sinsabores de la corrupción que heredamos, solo basta ver la gestión de Andrés Felipe Arias con su programa de Agroingreso Seguro, Sabas Pretel de la Vega, que recordando a Ernesto Samper, no encuentra país que lo acoja, o los hermanitos Valencia Cossio en el Ministerio del Interior con la contratación o el Jefe de Fiscalía de Medellín involucrado hasta los tuétanos con la corrupción, o sin ir tan lejos, con la intervención que se hizo a entidades manejadas por parlamentarios conservadores, como Fondesolidaridad o con Estupefacientes. Esto es apenas una minúscula muestra de la corrupción y que lamentablemente el Partido Conservador tiene que responder también, por que durante el periodo de señor de la casa de Nariño fueron cómplices. 
Cuando la sal se corrompe pués no hay nada que hacer y el mal ejemplo cunde por doquier. El Partido de oposición se encuentra en el laberinto de la contratación corrupta, el contralor del Distrito Capital es parte de ese laberinto y para terminar nuestras desgracias, el excontralor General de la República, aplicó la máxima de su señor padre, Julio Cesar Turbay, que la "corrupción hay que llevarla a sus justas proporciones", hizo contratación de nómina paralelas por más de 50 millardos- 
Esa es la herencia que no ha dejado el señor Alvaro Uribe, quien ahora dice que la justicia en Colombia no es viable y pensar que en los últimos años él fue el Presidente de la República.

martes, 16 de noviembre de 2010

PILARES DERRUMBADOS
Cuando el exsenador Luis Humberto Gómez Gallo, me invitó a conocer al entonces incipiente candidato a la presidencia de la República, Alvaro Uribe Velez, a una cena en los arbores de su carrera presidencial, nunca me imaginé que la pregunta que esa noche le hice por invitación del mismo Uribe a los concurrentes para que le cuestionaramos sobre lo que quicieramos, iba con el tiempo a ser la piedra en el zapato de sus administraciones. 
Alvaro Uribe  - Fernando Varón

Si la memoria no me es infiel, le pregunté a quien en ese momento solo tenía el 2% de favorabilidad, cómo pretendía él hacer frente a los cuestionamientos sobre el paramilitarismos, la lucha contra la corrupción y la politiquería como ideas renovadoras según sus propias palabras. Pregunta, que por supuesto no gustó, disque porque el candidato se sintió incomodo y ese tipo de cuestionamiento no eran oportunos. Pues bien, un poco desencajado contesto lo referente al paramilitarismos, las acusaciones que se le hacían pero en terminos generales quedé pensando que en efecto "eran chismes de la oposición".
Con relación a la lucha contra la politiqueria y la corrupción, hizo un amplio anáilisis de la situación del país en esas dos materias pendientes, consideré que tenía muy claro lo que debía hacerse y que definitivamente era la persona que el país requería como quiera que con la muerte de Alvaro Gómez Hurtado, el país quedó al garete.
No dude un instante en depositar mi voto para la primera presidencia de Uribe Velez y al terminar ese primer mandato empezaron mis dudas para su reelección, ya que si bien es cierto, la "Seguridad Democrática" llenó de esperanzas al país en la lucha contra la subversión, aún quedaban pendientes la lucha contra la corrupción y la politiquería, quizas más graves que la primera. Sin embargo, nuevamente deposité mi voto con la convicción de que en efecto, cuatro años no son suficientes para lograr lo que en más de doscientos, solo contando nuestro periodo de independencia, hemos hecho los colombianos para destruir este maravilloso país.
Pasaron los cuatro años de la reelección y el señor Uribe, haciendo alarde de todos los mecanismos politiqueros pretendía quedarse otro tiempo similar. Dividió los partidos tradicionales, quizó acabar con la oposición, violó los derechos fundamentales del hombre y del ciudadano, y alcahuetió la corrupción. Entendí entonces, que no era posible que el dueño del Uberrimo y habitante de la casa de "Nari", siguiera o lo hiciera a través de uno de los suyos, por eso no voté por Juan Manuel Santos, lo hice en blanco. Por primer vez, utilizaba este mecanismo de demostrarme a mí mismo el inconformismo.
Alvaro Uribe Velez, me llevó por primer vez a votar en blanco, porque en la reunión que comenté y empecé este escrito, había hablado de dos de los pilares que tanto daño le ha hecho al país, la politiqueria y la corrupción, los cuales como castillo de naipes se han derrumbado ante los descubrimiento que la administración Santos ha hecho y que ameritan otro capítulo de esta historia.    

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Petardas Fiscalizadoras

Freddy Camacho Díaz
Contralor del Tolima
Existe en internet páginas pornográficas con este nombre de "Petardas" pero no me referiré a ellas sino a otras aún más malsanas y es precisamente las Contralorías departamental del Tolima y la de Ibagué.

Mirar los antecedentes de como se eligieron el señor Fredy Camacho y Rafael Enrique Bernal Poveda es a la hora de ahora, irrelevante porque todos sabemos que no fue por meritocracia sino por un contubernio entre  quienes imparten justicia y la clase política, de ahí que se escogiera a los menos capaces pero los más versados en inoperancia y rifas burocráticas.

El señor Fredy Camacho, quien se jacta de haber realizado numeroso diplomados, ser catedrático y al parecer escribir libros, requisitos éstos exigidos y ponderados al momento de ser ungido como Contralor del Tolima, es el típico lagarto, que sirve para todo pero no sirva para nada. Por estos días, en las consabidas ruedas de prensa anunciando el mandado que le encargaron se desplayó en los alcances fiscales, roscogramas, acciones disciplinarias y denuncias penales por hechos que desde hace tres y más años, se conocía estaba sucediendo al interior del Alma Mater más importante del departamento, la Universidad del Tolima. Que esté investigando ahora, lo que debió haber iniciado hace tres años, esta bien, pero que sea sesgado al momento de blandir la espada de la moralidad administrativa y defensa del patrimonio, lo hace cómplice de los hechos no sancionados. Veamos porqué: Hace más de cuatro años se iniciaron unas obras de remodelación de la Gobernación del Tolima, durante el periodo del señor Fernando Osorio. Obra que ha sido el símbolo de los malos manejos, la  mala planificación, la pésima imagen pero que el señor Contralor ha dejado pasar de agache la responsabilidad fiscal, esperando la prescripción con el único propósito que la gestora de tan peculiar obra la doctora Stella Duarte su mentora, no se vea afectada y pueda seguir impartiendo justicia en el Huila. También se reclama, qué  ha pasado con las acciones de repetición que debieron iniciarse por los despidos realizados por el señor Osorio durante la vigencia de la ley de garantías que significaron cuantiosas condenas contra el Departamento y que nada se anuncia sobre recuperación de dineros, para solo mencionar dos hechos. 

Por otra parte el Contralor del Municipio de Ibagué, Bernal Poveda, deja pasar de manera impúdica la manera como se contrata el personal en la Empresa Ibaguereña de Acueducto y  Alcantarillado y cuyas demandas laborales se pierden, no por falta de gestión de sus abogados externos, uno de los cuales soy yo, sino por la falta de decisiones administrativas para corregir el engendro, agravado por empresa como J ¡ E Temporales Nuevo Milenio y GEM, que son empresas distintas pero de un mismo dueño que solo aparecía al cobro de los cuantiosos cheques pero que ahora ante las demandas, violaciones a las leyes laborales, a los derechos de los trabajadores se ha escondido como mamífero de barco.

Me imagino que el ídolo de estos dos flamantes servidores publicos, defensores del erario, paladines de la moral publica debe ser sin duda, el contralor de Bogota  Moralesrussi.

Definitivamente me quedo con las Petardas de la red.