jueves, 9 de diciembre de 2010

Derrumbe de los Pialares III
Por: Fernando Varòn Palomino
Tal vez este sea el último artículo de esta saga pero sin duda no será el último capitulo de la corrupción y la politiquería descubierta ahora que Álvaro Uribe dejó el poder.

En la columna anterior expresé mi descontento con la forma como actúo el Partido Conservador en el proceso de deterioro de sus convicciones históricas, es decir, el respeto por lo institucional, por el ejercicio político dentro de la ética y los principios morales como andamios del comportamiento de los hombres públicos y que simplemente nuestra dirigencia, o se encuentra encerrados en las cárceles o agobiados por los escándalos de corrupción pero tal parece que para el presidente de la colectividad azul José Darío Salazar, es más importante repicarle al ministro del Interior y de Justicia, Germán Vargas Lleras que él está filtrando las informaciones a la prensa que darle explicaciones no solo al pueblo colombiano sino  al conservador particularmente.

Da dolor de Partido, que nuevamente el ex senador Luis Humberto Gómez Gallo se vea involucrado en cuanto escándalo de corrupción aparece y quisiera particularmente que todo obedezca a una persecución política pero los hechos han sido tan tozudos que ya creo que la ambición, "rompió el saco". El más resiente de los escándalos y espero que sea el último, involucró a nuestro paisano Gómez Gallo y al huilense Hernán Andrade, a quien con reverencia saluda la vieja guardia del Angulismo en la sede de la Asociación de Profesionales Conservadores del Tolima, entidad creada por el Doctor Guillermo Angulo Gómez, cuna de los pilares de la ética, la moral y la honestidad y sin embargo, a ninguno de ellos se le oye chistar palabra en contra de Andrade pero si de Gómez Gallo y me pregunto, será que lo que enseñó y divulgo el Jefe Angulo, se miraba con rasero, yo sé que así no fue.  

El Partido Conservador está en crisis, primero porque se dejó dividir del supuesto amigo, Uribe Vélez y dando zanahoria se dejó arrastrar en la ambición, la politiquería y la corrupción. En la Dirección Nacional de Estupefacientes, eran los parlamentarios conservadores quienes mandaban, o como se creen que tolimenses han llegado a cargos importantes en esa Dirección o cómo tolimenses son administradores de bienes sustraídos al narcotráfico o a los paramilitares. No doy nombres para que la desgracia no sea más desgraciada y porque al fin y al cabo pronto saldrán a relucir.

 El gobierno de Uribe nos ha dejado una estela de politiquería y corrupción que no sorprende la calificación que sobre entidades del Estado Colombiano más propensa a la corrupción sea el Congreso de la República, cuyos representantes y símbolo de la majestad de uno de los poderes, su presidente, hayan terminado en la cárcel, Javier Cáceres, Gómez Gallo, García Orjuela y en fila otros dos, incluyendo una mujer.

Cuando a Sansón le cortó el pelo Dalila se le terminó su colosal fuerza y apoyándose en dos columnas o pilares acabó con los filisteos, la única forma de acabar con los filisteos de la política es no votar nuevamente por ellos.