martes, 23 de agosto de 2011


La Batalla del Agua
Por: Fernando Varón Palomino
Con la llegada hace año y medio a Ibagué del señor Ricardo Ferro, en su fracasada aspiración a la Cámara de Representantes y ante la posibilidad de hacer parte de las cifras de desempleo de la ciudad Capital del Tolima, tomó la decisión de lanzarse a la Alcaldía de Ibagué, a pesar de haber dejado a sus coterráneos del Carmen de Apicalá colgados de la brocha, pues aspiró al Concejo de ese municipio y a pesar de ser electo a los pocos días renunció y abandonó las promesas hechas, las soluciones planteadas y el futuro promisorio al que sus paisanos habían apostado.
Claro, en su afán por hacer y prometer “mejorar la calidad de vida de los Ibaguereños”, confunde a San Bernardo como Municipio, al barrio Especial el Salado con la Gaviota, sin embargo estos aspectos que para un Ibaguereño nunca se presentaría, es irrelevante pero lo que si llama la atención es lo mediático y oportunista de su propuesta a la solución del servicio del agua.  Sin hacer mención alguna a la ola invernal que azotó el territorio colombiano y en particular el Cañón del Combeima, que generó problemas de abastecimiento, el “Turista Ferro”,  plantea soluciones para descrestar calentanos, sin estudios serios técnicos, sin análisis de impacto ambiental, sin que se indique el presupuesto y financiación de las obras, de hacer un embalse con capacidad de un millón de metros cúbicos, sin saber donde, en cuanto tiempo se ejecutaría y sin que medie como dije, ningún estudio serio.
Para cumplir sus objetivos, el “ Turista Ferro”,  designa una lumbrera en materia de solución para el problema del agua en Ibagué, al ingeniero Alberto Girón, que con biblia en mano rezando y con la otra contratando, en más de seis años, como contratista o como gerente del Ibal, no planteó solución alguna a la problemática, piensa según sus palabras, por fin, al lado del señor Ferro, convertir a Ibagué en la nueva Carmen de Apicalá, tal y como lo prometió cuando fue designado concejal de ese municipio.
A parte de los planteamiento mediáticos del “Turista Ferro”, con la problemática del servicio público del agua, sus propuestas son idealistas apoyadas solo en la repartija de dádivas del Mesías del Palacio del Mango pero claro, a él no le importara si es elegido o no, porque al fin y al cabo, el solo esta de paseo. 

martes, 16 de agosto de 2011

El Nuevo Pensamiento Conservador
Por: Fernando Varón Palomino
Desde que Mariano Ospina Rodríguez y José Eusebio Caro conformaron el “Programa Conservador de 1849”, como el ideario fundamental del conservatismo basado en grandes pensadores griegos, cristianos y con gran influencia del pensamiento británico de esas primeras letras, pensamiento y actuación de los hombres influyentes de la colectividad ya no queda nada.
Lo anterior lo digo, ateniéndome a las actuaciones y propuestas de nuestros “lideres”, esos mismos que llevaran al Partido Conservador el próximo 29 de octubre a una gran derrota y no sólo por las históricas volteretas de Yidis Medina y Teodolindo Avendaño, incitados por otro prócer azul Sabas Pretel de la Vega. Tampoco lo reseño por los numeroso parlamentarios detenidos y condenados por la Parapolítica, como tampoco, por los escándalos de la Dirección Nacional de Estupefacientes donde los Conservadores manejaban a su antojo lo bienes incautados al narcotráfico, tampoco lo hago, por el AIS (Agro Ingreso Inseguro), donde el imitador de Avaro Uribe, Andrés Felipe Arias por demás señas Conservador, pasaron a la historia por sus actuaciones inmorales y deshonestas, sino que lo manifiesto simplemente por las propuestas que ha aflorado de la inteligencia de los pensadores del siglo XXI pertenecientes a nuestra Colectividad.
Los anteriores episodios nefastos no ocurrieron en el lapso de décadas, no, el daño inmensurable e irreversible se ha hecho en los últimos  seis años, cuando se decidió que seríamos las Rémoras del poder  apegados a lo que pensara, digiera y ordenara el señor Álvaro Uribe. Para recuperar el tiempo perdido en la escena política, nuestros nuevos pensadores adoptaron posiciones retrogradas creyendo que así se recuperaría el pensamiento y filosofía conservadora.
Los pensadores conservadores estilo 2011, proponen la abolición absoluta del aborto en cualquiera de las formas para lo cual aportaron más de cinco millones de firmas, claro, sin ningún trabajo de formación seria y responsable. Se propone igualmente regresar a la inmunidad Parlamentaria, es decir, a la impunidad parlamentaria y por esa vía regresar a la vida política a los ya condenados pero si el panorama no fuera de por sí catastrófico, una prócer conservadora para más señas, dice que “si un hombre le pega a una mujer es porque esta ha hecho algo para merecerlo”. Por supuesto las reacciones ante semejantes propuestas de los padres de la patria pertenecientes al Partido Conservador son de rechazo total y en algunos casos aplaude la Iglesia Católica como el último eslabón del cristianismo no filosofante porque el rabo de paja que tiene la ha convertido en la iglesia que menos nuevos creyente tiene en el mundo.
Me pregunto en la hora de ahora, recordando a Guillermo Angulo Gómez (q.e.p.d), que le podemos decir a la juventud, a las nuevas generaciones, cual es el Partido Conservador, el del pensamiento universal de Caro y Ospina, o el de José Darío Salazar, presidente del Partido Conservador o Liliana Rendón (senadora que apoya a Bolillo) o para más desgracias, nos quedamos con el actuar de Bolillo Gómez, que también es Conservador.

lunes, 1 de agosto de 2011

Por Fuera de la Fiesta
Por: Fernando Varón Palomino
El país esta viviendo una gran fiesta una fiesta mundialista. Bogotá, Barranquilla, Cali, Pereira, Cartagena, Manizales y Pereira, con excepción de las tres primeras las otras  con mucho menos tradición en materia futbolística que Ibagué, sin embargo, mientras nosotros estamos terminando un estadio hace sesenta años las demás incluidas Pasto, Neiva, Tunja, Bucaramanga, Itagüí, y muchos etcéteras, ya terminaron los suyos y ahora pueden ser parte de eventos internacionales.
Con la partida definitiva de grandes dirigentes tolimenses pareciera que las esperanzas de ser importantes en el ámbito deportivo se quedó en la añoranza. Nuestros “grandes escenarios”, son un burdo remedo de la infraestructura que existe en otras latitudes de nuestra geografía macondiana. Un Parque Deportivo,  con pequeñas inversiones que se diluyen en poco tiempo porque no existe una verdadera administración. Piscina Olímpicas, que hace décadas dejaron de ser eso, “olímpicas”. Un Coliseo Cubierto, que hasta para proponer su venta demuestra la falta de interés en mejorar su estructura y nuestro máximo escenario, el estadio Manuel Murillo Toro, que no solo ha tenido más nombres que cualquier otro, lo que demuestra el porque no tenemos sentido de pertenencia sino el más abandonado, que si no fuera por un boyacense hace mucho rato estaría en física ruina.
Con este panorama y la falta de interés en el gobierno departamental y municipal, aunado a la clase parlamentaria que en su gran mayoría no gusta de la actividades lúdicas es imposible que la dirigencia nacional e internacional mire a la Ciudad Capital de la Música, así estemos a dos horas y media de Bogotá por una vía de doble calzada, que estemos a veinte minutos de la Capital, que tengamos gente amable y que amemos la música.
Pero el descuido, por no llamarlo de otra forma, llega a su clímax cuando no promocionamos nuestra ciudad en las diferentes sedes mundialistas, no distribuimos ninguna nota alusiva a nuestra región, cuando el señor Gobernador prefiere irse a los “mallamis” y que la Casa del Tolima en Bogotá este sin luz por no pagar el servicio, así es imposible salir del anonimato.
Cada cuatro años se anuncian proyectos, inversiones, estrategias para el deporte, la recreación, para los escenarios pero al final terminamos en grandes frustraciones, para empezar quienes llegan al Palacio del Mango o a la Alcaldía, lo primero que hacen es designar personas sin experiencia, no en el deporte sino en la administración deportiva que es totalmente distinto a cumplir la cuota política y así seguimos indefinidamente.
Espero con la fe del carbonero, que Luis Carlos Delgado y Luis H. Rodríguez, nos sorprendan cambiando la historia de los últimos treinta años, en materia del deporte, como una de las formas de mejorar la calidad de vida de los tolimenses.