Deportes Tolima,
una pasión que hace soñar
Lejanos y casi en el olvido, estan los forjadores del Deportes Tolima, ya casi nadie recuerda por ejemplo al "Negro Pingo", Humberto Gonzalez Ruiz, por eso me referiré a lo actual a lo que se vive partido tras partido y a la nueva esperanza que nace.
Con la terquedad del boyasence, Gabriel Camargo Salamanca, a quien defiendo en su gestión, aunque a decir verdad, al él no le interesa que lo defiendan porque eso lo hace solo, tomó la decisión de apoyar a Hernan Torres en la dirección técnica del equipo a pesar de muchas mal querencias e incluso cuando el equipo en el 2007, si no estoy mal, quedó de último, los insultos después de cada partido eran impresionantes que obligaba a su séquito de escoltas a una protección adicional. Dentro de los cotidianos insultantes se encontraba un muy conocido abogado, ostentoso en su barriga y en el hablar pero así somos los tolimenses, que preferimos esperar que un director técnico extranjero fracase que apoyar a un tolimense. Esa debilidad al parecer no la quita los años.Con el trasegar de la incomprensión, de la desconfianza, de los abucheos, de copiar insultos brasileros como "burro" cuando a los hinchas no les gusta una alineación o un cambio, o ir más allá, con el consabido "madrazo", así era en su momento, lo que tenía que padecer Hernan Torres. Las cosas son un poco mejores pero no hay dicha perfecta, pues es claro que a Torres, no le creen en las finales, ya que se acostumbra decir, que el equipo se "vende" o se "Chipatea", termino éste, que solo se encuentra en el diccionario de colombianismos, sin embargo no se analiza, que a las finales llegan ocho equipos con iguales pretensiones del nuestro y que solo uno es el ganador. Si la desconfianza que se tiene fuera proporcional a los que vamos a los partidos, seríamos sin duda una organización deportiva muy rica.
Nuestro Deportes Tolima, a pesar de "profesores del Fútbol", a pesar que los noticieros nacionales y comentaristas de Bogotá, no le quieren reconocer su trabajo, sus estadísticas y sus logros genera pasión, que nos pone nuevamente a soñar, en la sudamericana y en el campeonato local. Pasión que se desborda con el hincha de la calle, el de radio y con los escazos aficionados que van al Estadio Manuel Murillo Toro, pagándo, porque otros, solo asisten en época electoral o cuando el primer lugar del vino tinto y oro, da pantalla. Pero así somos.
Gracias a Gabiel Camargo, a Hernan Torres y su cuerpo técnico, gracias a los que han creido en el Deportes Tolima, gracias a los hinchas que no "echan madrazos" porque el equipo nos pone a soñar.